Julio 3:00
π: Hola mis π seguidores, esto es El Radio de π
¿Cómo han estado? Bueno, yo mal porque hoy al levantarme me encontré con unos ojos de panda que dan susto. Verán les voy a contar, hace dos semanas me mudé de mi casa a un condominio y pues en este condominio viven un montón de universitarias locas. No es que las juzgue ya que yo no fui una santa cuando estuve en la universidad pero estas mujeres se pasan. Por ejemplo la primera noche, que fue la peor o al menos la más extraña, estaba a punto de irme a la cama cuando empecé a escuchar algo parecido a un ¡MOO!
Sí, acaban de escuchar bien, era un ¡MOO!.
Continuando, al escuchar eso me levanté de golpe y el primer pensamiento que se me paso por la cabeza fue: ¡Una vaca! Por eso me puse lo primero que encontré en los pies y fui a tocar a la puerta de mi vecina. Cuando abrió la puerta ¡Vaya sorpresa! Me encontré con una vaca, grande y con unos ojos enormes y negros que me miraban fijamente. Y encima de ella estaba una chica vestida con unos shorts de jean, una blusa a cuadros y para complementar su atuendo su cabello estaba recogido en dos trenzas. ¡Todo una chica granjera! y detrás de ella había unas cinco chicas con el mismo aspecto.
Y lo más extraño de todo es que el bicho raro ahí era yo, sí, es obvio que la rara soy yo porque a quién se le ocurre salir al pasillo con un pijama de cuadros y un osito a mi edad mientras mis vecinas tienen una fiesta con una vaca, sí, eso es lo más normal del mundo.
Iba a preguntar por la vaca pero cuando abrí la boca ellas me gritaron al mismo tiempo "¡No digas nada!" y me cerraron la puerta en la cara. Me quede parada delante de la puerta unos segundos pero luego me fui a mi departamento a dormir. ¿Y qué creen que soñé esa noche? Sí, ¡con vacas! Lo bueno
es que a la mañana siguiente me encontré con el desayuno en la puerta acompañado de una nota que decía "Por favor, no digas nada"
En fin vivo en un condominio con vecinos demasiados raros que en mi primer día me dejaron de moraleja: si escuchas a una vaca en la mitad de la noche, no salgas.
Y bueno esa es una de las razones por la que no he dormido bien estos días pero bueno ¿Alguno de ustedes tiene una historia más rara que la mía? Dudo que alguien más tenga un vecino vacuno pero estoy dispuesta a escuchar su historia así que ¡llamen al tres - uno - cuatro - uno - cinco - nueve - dos!
¡Hey, tenemos una llamada! ¡Hola, bienvenido a El radio de π!
XX: Ok. Verán cuando yo tenía unos cinco años, iba corriendo
a buscar a mi mamá; me tropecé con mis cordones y me caí de cara; pero esto no
fue lo peor; a lo que me moví para un lado vi algo horrible; UNA RATA MUERTA;
pero no estaba solo muerta sino que se le habían salido los intestinos; fue los
más asqueroso que había visto en mi vida. Desde entonces tengo un trauma; odio
a todos los roedores y si veo uno de esos animales me moriría.
Iba a preguntar por la vaca pero cuando abrí la boca ellas me gritaron al mismo tiempo "¡No digas nada!" y me cerraron la puerta en la cara. Me quede parada delante de la puerta unos segundos pero luego me fui a mi departamento a dormir. ¿Y qué creen que soñé esa noche? Sí, ¡con vacas! Lo bueno
es que a la mañana siguiente me encontré con el desayuno en la puerta acompañado de una nota que decía "Por favor, no digas nada"
En fin vivo en un condominio con vecinos demasiados raros que en mi primer día me dejaron de moraleja: si escuchas a una vaca en la mitad de la noche, no salgas.
Y bueno esa es una de las razones por la que no he dormido bien estos días pero bueno ¿Alguno de ustedes tiene una historia más rara que la mía? Dudo que alguien más tenga un vecino vacuno pero estoy dispuesta a escuchar su historia así que ¡llamen al tres - uno - cuatro - uno - cinco - nueve - dos!
¡Hey, tenemos una llamada! ¡Hola, bienvenido a El radio de π!
XX: hola π; yo no tengo ninguna historia rara sobre mis
vecinos; el único raro en mi barrio soy yo; no mentira. Pero quiero contarles
una de las anécdotas más feas que he tenido.
Π: Adelante cuéntanos; te escuchamos.
XX: Ok. Verán cuando yo tenía unos cinco años, iba corriendo
a buscar a mi mamá; me tropecé con mis cordones y me caí de cara; pero esto no
fue lo peor; a lo que me moví para un lado vi algo horrible; UNA RATA MUERTA;
pero no estaba solo muerta sino que se le habían salido los intestinos; fue los
más asqueroso que había visto en mi vida. Desde entonces tengo un trauma; odio
a todos los roedores y si veo uno de esos animales me moriría.
Π: ¡Aaahhh! ¡Que horrible!; por suerte nunca he visto algo
así; solo otro tipo de animales pero envés de darme asco me dan pena al verlos.
XX: Y eso no es lo peor.
Π: ¿Qué es? ¿Acaso toda la familia de la rata te siguió buscando venganza?
XX: No, pero cuando tenía unos doce años me fui a un
campamento de fútbol y una noche creyéndome el muy valiente salí casi de
madrugada de mi cabaña a pasear como si nada y todo estaba bien los primeros
veinte metros hasta que vi a una rata que
ni se debería llamar rata, era una ¡rata dinosaurio!
Π: ¿No será que viste una zarigüeya?
XX: ¡No! Era una rata horrible y como les tengo pánico grité
como una niñita llorona. Y ahí no se termina todo; al oír mi grito todo el mundo
salió corriendo a verme y cuando les conté de la rata y se las señale ¡La rata
había desaparecido!
Todo el mundo creyó que estaba loco y hasta ahora unos
amigos todavía me lo recuerdan para reírse.
Π: No los veas mal, deben reírse del grito que pegaste. Gracias por tu experiencia; espero que nunca vuelvas a ver
una rata o sino tendré un radio escucha menos.
XX: Yo también espero no volverme a chocar nunca con una
de esas…tal vez debería usar un repelente de ratas. Hasta luego Π.
Π: Ay, lo que nos pasa con los animales y nuestras fobias, por ejemplo, yo tengo pánico a todos los insectos y de ocurrida junto con uno de mis tantos novios me fui a China, aunque ahí no tuve problemas en ver a esos horribles animales sino con la tecnología.
Π: Ay, lo que nos pasa con los animales y nuestras fobias, por ejemplo, yo tengo pánico a todos los insectos y de ocurrida junto con uno de mis tantos novios me fui a China, aunque ahí no tuve problemas en ver a esos horribles animales sino con la tecnología.
Como ni de chiste iba a comer insectos mi novio me llevó a un restaurante
tradicional y todo iba bien hasta que de repente tuve ganas de hacer pis y me
fui al baño, cuando quería tirar de la cadena ¡Vaya sorpresa! NO HABÍA CADENA,
en su lugar habían cientos de botones y letras, no precisamente en español,
como lamente no haber seguido el curso de mandarín; el punto es que aplaste un
botón rojo gigante. Al segundo empezó a sonar una alarma por todo el lugar, y
yo tratando de pararla, aplaste todos los botones que había allí y nada, es más, termine inundando el lugar y nada, así que pensé que se trataba de un incendio
o algo parecido, pero al abrir la puerta ¡Madre mía! Había cientos de policías
afuera y lo único que hice fue caminar tranquilamente hasta mi mesa y le
pregunte a mi novio para qué servía el botón rojo del baño, a lo que él me
respondió a carcajadas ¿Fuiste tú? Al principio no entendía hasta que me lo
explico y ¿Qué creen que era? ¡Una alarma anti violadores! Nada más eso, ahí
comprendí todo y salimos prácticamente volando del lugar antes de que
confundieran a mi novio con el violador, que por la cara que tenía de pervertido no hubieran dudado ni un segundo. Desde ese día no he vuelto a entrar al baño
de un restaurante. Enserio, tengo algo así como bañofobia. ¿Y a ustedes les ha
pasado algo así lejos de casa?
A ver, ¡aquí tenemos una historia! ¡Hola π oyente!
XX: Hola π, al fin logró hablar contigo. Nunca sé cuando estarás al aire.
π: Hola, ya sabes, soy un alma indomable que aparece y desaparece como un mago...está bien, no; he visto demasiado Harry Potter, pero nos estamos saliendo del tema ¿Qué querías contarme?
XX: Ah sí, tu historia me pareció muy divertida, aunque la mía no lo es pero paso en China,
cada que vez que la recuerdo, empiezo a llorar. Verás yo tenía una perrita muy
linda, era completamente adorable se llamaba Luna, la amaba con mi vida y
éramos inseparables, así que cuando nos mudamos al extranjero no dude ni un
segundo en llevarla conmigo. Al principio no se adaptaba y siempre lloraba, por
lo que me daba mucha pena y la sacaba al jardín, pero un día cuando salí a
jugar con ella ya no estaba, me sentí tan mal y pegué carteles por todas
partes, pero nadie la había visto, así que mi madre sintió pena por mí y me
llevo a almorzar fuera. Mi madre pidió un plato especial para mí y cuando me lo
trajeron, no lo podía creer ¡Era mi perra! La identifique por una manchita que tenía.
Al fin la había encontrado, el único
problema era que estaba en mi plato. Yo le dije a mi madre y ella empezó a
gritar que estaban comiendo carne de perro, pero a nadie le importo, fue de lo
más normal para todos y continuaron comiendo, pero los dueños nos echaron por
alborotadoras.
Al fin la había encontrado, el único
problema era que estaba en mi plato. Yo le dije a mi madre y ella empezó a
gritar que estaban comiendo carne de perro, pero a nadie le importo, fue de lo
más normal para todos y continuaron comiendo, pero los dueños nos echaron por
alborotadoras.
π: ¡Ay que horror! ¡Pobre Luna!
XX: Sí, por eso cuando adopte otro perrito no lo soltaba para nada. No quería otro plato de perro. Y esa es mi historia π, gracias por escucharme. Bye.
π: Gracias a ti y ahora sí, si algún día regreso a China tengo que recordarme que no debo ir al baño ni llevar a mi mascota al menos que quiera comérmela.
Ay estos vecinos continentales y sus raras costumbres a la hora de comer. Pero como les dije mis vecinos son extraños, por lo menos el que vive en el piso de arriba que no me ha dejado dormir desde el viernes pasado. Según me dijo mi vecina amante de las vacas al vecino de arriba lo abandono su esposa con la que llevaba casado casi seis años y no lo está llevando nada bien. Y tiene toda la razón, desde que lo abandonaron ha puesto a todo volumen canciones de Arjona, Panda y llegó hasta Julio Jaramillo y como fresa del pastel música rocolera y chicha; en fin, música que a gritos te dice que te cortes las venas. A esa música también debo añadirle que llora con mucha pasión e intensidad ; él pobre me da pena ya que se oye que la amaba mucho. Espero que lo supere pronto y no lo digo porque me fastidie sino que me recuerda a una amiga que pasó por lo mismo. La pobre después de un mes parecía un zombie hasta que la cachetee y le dije que no valía la pena llorar por un idiota. Me costó algo de tiempo y tener la paciencia de una santa pero logré que se pusiera bien. Eso hacen las amigas y amigos... Y tenemos una llamada.
¡Hola π oyente!
XX: Hola π, ahorita que hablas de vecinos y lo que hace un amigo por otro me vino a la mente a unas de mis vecinas. Sucedió cuando recién me mude de casa y estaba paseando por el barrio cuando escuche en una casa un grito fuerte y claro que decía "¡MARÍA, PAPEL!" Me quedé sorprendida por la fuerza de esa voz y también por lo que dijo, luego escuche otro grito pero de una voz diferente que le decía "¡PARA QUE NO LLEVAS! AHORA TE QUEDAS EN EL BAÑO!" Estoy segura de que todo el barrio podía escuchar esa platica además de que la respuesta de la persona fue "¡SI NO ME TRAES ESE PAPEL NO JALARE DE LA CADENA Y TE ASEGURO QUE NO TE CONVIENE VER LO QUE HICE EN EL BAÑO!" Dos segundos más tarde vi a una chica corriendo escaleras arriba con un rollo de papel en mano. Camine unos pasos más y no pude aguantar más la risa, me reí por lo menos diez minutos sin parar y durante toda la semana cuando me acordaba estallaba en risas.
π: ¡No puedo parar de reír! Que buena historia. Enserio que nuestros vecinos nos pueden hacer desde sufrir hasta reír a morir aunque claro que ellos también deben de reírse mucho de nosotros por cosas que ni sabemos que hacemos. Y así termina el programa de hoy, querida oyente ¿Quieres terminar el programa?
XX: ¡Claro!
π: ¡Genial, a la cuenta de tres. Uno, dos, tres. Esto fue !El radio de π!
XX: ¡El radio de π!
Ay estos vecinos continentales y sus raras costumbres a la hora de comer. Pero como les dije mis vecinos son extraños, por lo menos el que vive en el piso de arriba que no me ha dejado dormir desde el viernes pasado. Según me dijo mi vecina amante de las vacas al vecino de arriba lo abandono su esposa con la que llevaba casado casi seis años y no lo está llevando nada bien. Y tiene toda la razón, desde que lo abandonaron ha puesto a todo volumen canciones de Arjona, Panda y llegó hasta Julio Jaramillo y como fresa del pastel música rocolera y chicha; en fin, música que a gritos te dice que te cortes las venas. A esa música también debo añadirle que llora con mucha pasión e intensidad ; él pobre me da pena ya que se oye que la amaba mucho. Espero que lo supere pronto y no lo digo porque me fastidie sino que me recuerda a una amiga que pasó por lo mismo. La pobre después de un mes parecía un zombie hasta que la cachetee y le dije que no valía la pena llorar por un idiota. Me costó algo de tiempo y tener la paciencia de una santa pero logré que se pusiera bien. Eso hacen las amigas y amigos... Y tenemos una llamada.
¡Hola π oyente!
XX: Hola π, ahorita que hablas de vecinos y lo que hace un amigo por otro me vino a la mente a unas de mis vecinas. Sucedió cuando recién me mude de casa y estaba paseando por el barrio cuando escuche en una casa un grito fuerte y claro que decía "¡MARÍA, PAPEL!" Me quedé sorprendida por la fuerza de esa voz y también por lo que dijo, luego escuche otro grito pero de una voz diferente que le decía "¡PARA QUE NO LLEVAS! AHORA TE QUEDAS EN EL BAÑO!" Estoy segura de que todo el barrio podía escuchar esa platica además de que la respuesta de la persona fue "¡SI NO ME TRAES ESE PAPEL NO JALARE DE LA CADENA Y TE ASEGURO QUE NO TE CONVIENE VER LO QUE HICE EN EL BAÑO!" Dos segundos más tarde vi a una chica corriendo escaleras arriba con un rollo de papel en mano. Camine unos pasos más y no pude aguantar más la risa, me reí por lo menos diez minutos sin parar y durante toda la semana cuando me acordaba estallaba en risas.π: ¡No puedo parar de reír! Que buena historia. Enserio que nuestros vecinos nos pueden hacer desde sufrir hasta reír a morir aunque claro que ellos también deben de reírse mucho de nosotros por cosas que ni sabemos que hacemos. Y así termina el programa de hoy, querida oyente ¿Quieres terminar el programa?
XX: ¡Claro!
π: ¡Genial, a la cuenta de tres. Uno, dos, tres. Esto fue !El radio de π!
XX: ¡El radio de π!

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